Siempre los trabalenguas han sido difíciles y han hecho reír por la dificultad de decirlos sin tropezones. Únicamente los niños dicen los trabalenguas de corrido, sin tropezar, saltando todos los obstáculos de las repeticiones, de las vocales y consonantes trabadas. Al final del trabalenguas bien dicho, alegremente, con soltura y velocidad, está el premio de la buena dicción, que es la risa.
Características del producto:
- Autor: Carmen Bravo-Villasante
- Editorial: Mondadori
- ISBN: 84-397-1189-1
- Año de edición: 1992
- Estado del libro: Muy bueno
- Localización: Madrid
- Idioma: Español
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